miércoles, 12 de septiembre de 2007

¡Cuack!

¡Hola de nuevo!
Sin muchas ideas y con demasiado tiempo libre, aquí va una entrada que derriba otra de esas leyendas urbanas.

Esta vez no es tan conocida, aunque es probable que más de uno la haya oído.
Se trata de la afirmación que dice que "El graznido de los patos no tiene eco". Ni más ni menos. Yo al principio me la creí. Para qué dudar. Pero bueno, quería saber si realmente era cierto, y busqué un poco por ahí.
Y la respuesta es que, obviamente, sí tiene eco.

Eso sí, es un eco muy muy tenue. Tenuísimo.
La explicación, aquí está:


Las variaciones acústicas del graznido del pato y las de su eco son tan parecidas que se superponen casi totalmente.
El sonido del cua que originan está diseñado para alertar de su posición a otros patos originando un numero específico de ondas que no se transportan por el espacio, lo que da una mejor ubicación al no perder origen con el eco. Vamos, que si un pato hace cuac inmediatamente otro pato que lo escuche se dará cuenta de dónde está el pato, y no el eco.
En resumen, el cuack de los patosproduce eco pero el oído humano no es tan sensible para captarlo.

Es una entrada algo pestosa pero bueno, luego habrá cosas mejores.
¡Un saludo a todos!

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